JAZZMADRID26 permite entrar en el jazz por caminos muy distintos durante este otoño. El festival organizado por el Ayuntamiento de Madrid se desarrolla del 2 de octubre al 30 de noviembre, con actividad en espacios municipales, salas y ciclos colaboradores. En su agenda conviven homenajes a Miles Davis y John Coltrane con encuentros de flamenco, electrónica y músicas de distintas procedencias. Para acercarse sin conocer a todos los artistas, puede ser más útil escoger una pregunta musical que intentar abarcar el cartel entero.

El 14 de octubre, una de esas preguntas es cómo pueden compartir un escenario la percusión, la trompeta y los sintetizadores. La programación municipal anuncia para esta jornada el encuentro de Bandolero, Enriquito y Petaca dentro de Jazz con Sabor a Club. Al día siguiente, el jueves 15, Shabaka Hutchings figura en Sala Changó. Son propuestas diferentes que ayudan a entender la amplitud de una cita que no se agota en una única idea de concierto de jazz.

Escuchar el diálogo antes que buscar una etiqueta

La nota municipal del 9 de octubre describe el proyecto de Bandolero, Enriquito y Petaca como un cruce de flamenco, improvisación y electrónica. Bandolero se ocupa de la percusión, Enriquito de la trompeta y Petaca de los sintetizadores. Ese reparto proporciona una pista para la escucha: seguir quién propone una figura rítmica, quién sostiene una textura y cómo cambia el espacio para una entrada melódica.

No hace falta identificar técnicamente cada recurso para disfrutarlo. Se puede empezar atendiendo a un solo instrumento y ampliar después la atención al grupo. Nuestra propuesta es escuchar también los momentos en que alguien deja espacio a los demás. Una pausa, una respuesta breve o una repetición pueden ser tan reveladoras para el oyente como el pasaje de mayor intensidad.

El mismo comunicado anuncia para Shabaka un proyecto en solitario centrado en respiración, resonancia y exploración del timbre, con saxofón, flauta, electrónica y producción musical. Esa descripción orienta hacia el sonido y sus transformaciones. No anticipa cómo resultará el concierto ni permite dar por fijado un repertorio. El interés está en acudir con curiosidad por ese planteamiento, dejando que la actuación decida su propio recorrido.

Dos centenarios para construir un itinerario

La presentación del festival establece los centenarios del nacimiento de Miles Davis y John Coltrane como uno de sus hilos conductores. La programación turística oficial detalla proyectos que los abordan desde músicos diferentes: Emmet Cohen presenta Miles & Coltrane at 100, James Carter propone Trane: A Centennial Supreme, Jason Miles firma 100 Miles for Miles Davis y Emma-Jean Thackray lleva Dear Miles: A Love Letter. Antonio Serrano y Kaele Jiménez aparecen con Jazz CaLó for Coltrane.

Estos nombres pueden servir para preparar una ruta de escucha sin suponer que todos los homenajes serán equivalentes. Antes de elegir, conviene leer qué formación actúa y qué enfoque anuncia. El título de una propuesta señala su referencia, pero no sustituye la información sobre el proyecto. Tampoco significa que vaya a reproducirse una grabación histórica de principio a fin.

Una preparación sencilla consiste en escuchar una pieza de la figura homenajeada y otra del músico que la revisita. No se trata de establecer quién lo hace mejor, sino de llegar con dos puntos de referencia. Durante la actuación se puede prestar atención a qué aspecto se conserva y cuál se desplaza: una melodía reconocible, una atmósfera, una manera de relacionar los instrumentos. Es una invitación a observar, sin exigir al directo una copia del disco.

Un festival distribuido por la ciudad

El teatro Fernán Gómez, CentroCentro y Contemporánea Condeduque están entre las sedes de la programación. La información de Turismo de Madrid recoge además la colaboración de Villanos del Jazz y de la asociación Madrid en Vivo, a través de Jazz con Sabor a Club. Esto obliga a consultar cada ficha con atención: el nombre del festival abarca propuestas que no tienen por qué compartir recinto, horario, precio o sistema de acceso.

Para organizar una salida, anota la dirección exacta de la sala, la hora que indique la entrada y las condiciones de acceso. Si quieres enlazar dos actuaciones, comprueba sus duraciones anunciadas y deja margen para el traslado. Cuando esos datos no aparezcan, es preferible resolverlos con el organizador antes de comprar. Esta guía no verifica aforos disponibles ni atribuye gratuidad al conjunto del programa.

Descubrir un nombre antes de reservar

El Ayuntamiento anunció el 2 de octubre una lista oficial de reproducción en Spotify con una selección de artistas de esta edición. El enlace está en aquella nota de prensa y puede utilizarse como punto de partida para reconocer voces, instrumentos y ambientes. Es un recurso de descubrimiento, sin que su contenido equivalga al repertorio de cada concierto.

Una escucha breve puede bastar para reducir una agenda extensa a dos o tres opciones. Elige un tema que te atraiga y busca la ficha del artista, la formación y la sede. Si otra propuesta te resulta extraña pero despierta curiosidad, guárdala como alternativa. No es necesario llegar al concierto con una opinión cerrada ni haber recorrido toda la discografía.

La programación continúa hasta el 30 de noviembre, de modo que la elección de esta semana puede convivir con un plan para más adelante. El 14 y el 15 de octubre ofrecen una entrada desde los cruces musicales. Los homenajes permiten abrir otro recorrido. La ficha oficial de cada actuación es el último paso para convertir cualquiera de esas curiosidades en una salida concreta.